PIENSO LUEGO... PIENSO




Tienen razón, ellos tienen razón, todos…todos aquellos que hablan y que dicen y que opinan. No se puede llevar una vida tan desordenada, ni ser tan bohemian rapsody ni perder tanto las llaves ni dejarte caer sobre la gente en el metro cuando va tan tan lleno. No se puede llegar siempre tarde al trabajo sonriendo, o tomarte una copa después de la última…copa. No se puede, no se puede. Claro que no! Si es que tienen razón todos ellos que me dicen y me hablan. Y no se puede quedar y “desquedar”, o decir que vas y no ir, o cenar a las dos de la mañana, no se puede salir a correr a las tres de la mañana por mucho retiro que sea, no se puede desayunar pizza de ayer, ni cenar el café de por la mañana. No puedes lavar la ropa de color con la de blanco y no puedes dejarte el brik de leche fuera toda la noche, no te saltes en el metro, no cruces en rojo, no mandes ese mensaje, no robes mas napolitanas en el Mercadona, no mientas y díselo… me gusta estar solo! Si es que ellos tienen razón! La tienen!
Empiezo a tenerlo un poco mas claro y pienso…lo mismo toca cambiar, reinventarse, poner los pies en el suelo. Camisas, zapatos, peinarse, afeitarse. Lo mismo toca esa maldita frase, “asentar la cabeza”. ¿Asentar la cabeza??? Si, lo mismo es la hora!

Y pienso y pienso y pienso… ¿Qué hizo Descartes justo después de decir “pienso luego existo”? porque si llegas a esa conclusión, es muy importante lo que haces después. Te acabas de dar cuenta de que piensas y de que…existes! Descartes se sentó, puso su cabeza sobre su puño y dijo en voz alta “Cogito ergo sum!”… Pero no te quedes ahí parado Descartes! Cuéntaselo a tus amigos. ¿Tienes amigos Descartes?. Para un frances que sale listo...Mucho mejor filosofar en tiempos de Grecia. ¿Tenían café los griegos? Los griegos se lo montaban bien, para que engañarnos, no se pierde un Imperio porque sí.
Y entonces me senté, puse mi cabeza sobre mi puño, y me dije, voy a poner los pies en la tierra, voy a poner los pies en la tierra. Y como no fui tan contundente como Descartes, respiré profundamente, cerré los ojos y me dije… Carpe Diem (Cave canem!).
Sábado Nueve de la mañana, si el sofá del salón esta metido en tu habitación con tu mejor amigo totalmente retorcido sobre él, muy bien no empieza la operación “pongamos los pies en la tierra”. Pero todo es ponerse que dirían los Ramones. Suena el despertador, nueve y cinco. Suena el despertador, nueve y diez. Despierto, ducha, dientes, café, paseo, coche. Así si, Jorge, así si se hacen las cosas. Hacia años, que digo años, lustros que no veía yo la gran vía un sábado por la mañana… fresco, sin ese poison de Morocco.
Quedar con Dani al que no veo desde nuestro partido de golf y viaje de una hora en el coche. Poner pies en tierra Jorge, recuerda a Descartes, recuérdalo, “cogito ergo sum”. Coche, Tz, Dn y Jg, dentro. Hablan, ríen y esmokean compartiendo un extraño silencio. ¿Miedo por poner los pies en la tierra? Y recuerdo esas sabias palabras que un dia me dijo el mítico Brujo de Toledo: “prefiero que me lleven bocadillos a la cárcel que flores al cementerio”.
Viajamos… y llegamos. Saludamos a Mk y Chk. Nervios, porque no todos los días se ponen los pies en la tierra. Hay viento. Algo de frío, pero se está bien, la compañía es buena y es sábado, el sábado mas bonito de Enero. Se nos acerca Marcus, alemán con un “ni papa” de español, simpático bromea con nosotros. Merece respeto un tipo que controla tan bien su sonrisa. Marcus es loco. Ser loco es mas que estar loco por lo que Marcus sería para mí un maestro de la locura. Unas fotos con Marcus y Marcus se va, mas tarde terminaría en la chepa de Chk. 8500 jumps Marcus.
Todo listo…Mi Teacher, Jose Arcones, que, cosas del destino resulta ser el mejor catador de Whiskys de malta de España... 1000 jumps Jose, todo un gentleman.

Ya era hora de poner los pies en la tierra….

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PERO ELLA...NO ESTA ALLI

The Zombies

boomp3.com

No tengo muchas ganas de hablar/escribir. Fiebre, mocos, tos, dolor de cabeza, de garganta, de estomago, frío, molestias en los oídos…y es viernes. Cuando yo era pequeño no me ponía malo ni a la de tres. Lo miramos pero no lo vemos. Bueno, maldita contaminación del planeta, que está llenando esto de alergias y virus a todas horas. Pero como parecemos idiotas, no haremos nada hasta que sea demasiado tarde. Dije no escribir mucho.



The Zombies fue otro de esos grupos contemporáneos a los ya pesadamente conocidos Beatles y Rolling. Mas niños de posguerra. Pero no fueron un grupo más. Tan solo cuatro años duraron como formación, tiempo suficiente para hacer uno de los mejores discos de la época (y por tanto de todos los tiempos) “Odessey and Oracle” creado en 1968. Pero esto es una humilde opinión. El atractivo de The Zombies radicaba en sus melodías al mas puro estilo ingles y como no, en la perfeccion de la voz del gran Colin Blunstone. Y es que este tío, sencillamente tenia clase. Sabia moverse. Sabía cantar. Leave me Be es otra de esas canciones que habria llegado mucho mas lejos si los putos Beatles no se tirasen todo el puto dia en el puto numero uno de las listas. Y she´s not there es sencillamente perfecta. El teclado de Rod Argent es un regalo para el oído.

Fueron junto a the Animals o The Kinks, los grupos ingleses del momento que mas se centraron en cuidar el sonido de su música y tal vez olvidaron el tema comercial, de ahí que no llegasen mas lejos de lo que lo hicieron. Es decir, Eric Burdon, Ray Davies o The zombies hacían buena música mientras Lennon Y Jagger vendían buena música…Tal vez la de estos dos últimos fuese mejor, no digo que no. Pero no hay nada como oir un buen teclado en una buena canción… y eso me recuerda a un viejo conocido, que perdido en su locura, toca el Hammond como nadie. Juli, quien, curiosamente versioneó el She´s not there de the Zombies pero me temo, que encontrar esa perla, es misión imposible.

Un bueno teclado. Si, que bien suena un buen teclado….y si son trece minutos…welcome to the heaven.

The Zombies. Cuatro años que dieron mucho de si, y es que, estamos en el eterno dilema ¿Qué quieres? ¿Veinte novias idiotas o cuatro maravillosas?.
Time of the season,
Leave me Be,
I love You
y she´s not there….son cuatro novias perfectas.

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Merece la pena y mucho la versión (extended) que hizo Santana de She´s not there. Imposible no bailarlo. Imposible…Santana es ritmo.
De la letra, ¿qué decir? Mas de lo mismo, otra piva que viene, enamora, putea, miente, se pira, y encima te preguntas donde coño se habrá metido. Lo que yo digo, que las letras son lo de menos…no te van a contar nada nuevo. Y si quieres cosas nuevas pues te pones a Sabina.



Mira atentamente la cara de COlin en este video. Sabe que gusta, pero, justo la jodida chica que a el le gusta "no esta alli"... desprecia al resto. Solo la quiere a ella, no al resto, y tiene que escuchar todos esos gritos diciendo "Colin ven, ven". Pero es demasiado tarde para decir lo siento...

Si no lo hago reviento (reventar es de esas palabras que dan miedo, tiene fuerza, personalidad). Esta entrada va dedicada a mi amigo Juanito, que es mas golfo y artista que yo. Sobretodo lo de artista… y el sin saberlo.




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GRANDE DIEEEEGO, GRANDEEE!

GRANDE DIEGO




Yo ya estoy curtido en mil batallas, parece como que a medida que avanza la vida, quedan menos cosas que te van a hacer sonreir, o temblar. Tu primer beso, o la primera vez que te pegas con un niño en el patio del colegio. Luego tu primer suspenso en la universidad, o tu primera borrachera. Cada vez parece que quedan menos “primeras veces”..y eso asusta porque empiezas a pensar que ya todo lo has vivido. Y vas a un bar y una chica te mira, y piensas, “esto, ya lo he vivido” y te vas a casa. Y un dia te llama tu jefe para hablar, y vuelves a pensar “esto ya lo he vivido”.




Y de repente cuando tu, el listo de la clase, el que se sentaba el ultimo, el malo malisimo que todo lo has vivido, el duro, el que siempre toma decisiones, el que todo lo tiene clarisimo, vas, tu y ves a través de un cristal a un pequeño bebe de tan solo dos kilos. Y piensas “coño, que soy tio” y da igual que lo hayas vivido. Notas una cosita que te sube por la tripa, y tu jodida piel se pone a temblar, y te sale la mejor de las sonrisas, q es esa que te hace temblar los labios, y te deja los ojos acuosos, y piensas, uf…si es que es el mas guapo. Y te vas a casa pensando, “tu no tienes ni idea de la vida” y eso te alegra, porque sabes que te quedan mil cosas por ser Primeras veces…de todas formas, con los enanos de mis sobrinos, da igual primeras que segundas, porque, no dejan de sorprenderme. Ellos me enseñan que el ser humano es bueno por naturaleza, y solo su entorno, lo hace cambiar. Somos bondadosos, debiles y un poco asustadizos.
Yo todavia ni siquiera tengo mi habitacion arreglada como para ponerme a pensar en tener niños. Pero joder, como disfruto ser tio. A Diego le voy a dejar un par de meses para empezar a meterle bocados, como ya los sufre Pablo.
Con tanto sobrinin, al final me voy a tener que cortar las greñas, y las barbas, guardar las camisetas del Ché y los gorros de pirado.
Escuchaba yo esta cancion con Juanito, y me decia no se que de que los acordes son muy sencillos que la cancion no tiene nada…pero nos gustaba. Pero bajito, si, no sea que se despierte el pequeño.

Los ré jó chili...





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BORREGOS SI, PERO ¿FELICES?

Hay un estudio científico que relaciona la ignorancia con la felicidad. Dice algo así como que los tontos, a parte de vivir mas, son mas felices. A lo cual yo digo, eso es si se entiende por felicidad la no percepción de un problema. Es decir, si consideras que ser feliz es vivir sin problemas, acepto que un tonto es más feliz. Yo soy muy feliz, pero reconozco que para mí el hambre o las guerras son un problema…de todos.
Todas las Navidades terminó preguntándome lo mismo, ¿vale todo por ser feliz? La respuesta cada vez es mas clara. NO.
Hoy quiero ser más social que filosofo así que no quiero atormentar con que la felicidad nunca debe ser un fin, sino un camino. ¿Un camino?...

... ¿Y a donde lleva ese camino? Ni yo ni tú ni nadie debe saberlo. Pero para eso esta el destino. Si andas por el camino de la felicidad, llegaras a sitios que nunca imaginaste y eso es lo que hace a alguien ser una persona plena (y la felicidad sin plenitud no tiene sentido).Tu, juega con tu destino, como el lo hace contigo. Y todo esto me lleva a mi viernes copado de surrealismo que jocosamente me dispongo a contar.

Un día diferente

Siete de la mañana, suena el despertador, tengo una hora para abrir los ojos y plantarme en la oficina. La noche anterior me quedé tirado en el sofá del salón, de risas con Calypso, Laura y Salvatore, y es que, dos francesas un italiano y un español tienen mucho de que discutir (¿Quién era mas guapa de joven, Sofía Loren, Sarita Montiel o France Gall? yo, traidor, voto por sofia. SE ABRE EL DEBATE! vota!). Me acosté un poco tarde, 5:15. Había dormido menos de dos horas y mi despertador no paraba de gritar y gritar: despiértate. En mi intento por levantarme, doy me cuenta que mi cuerpo debe pesar como doscientos kilos mas de lo normal porque no soy capaz, es como cuando un boxeador besa la lona, exactamente igual. Con los ojos medio cerrados, agarro mi móvil y escribo: “Tengo fiebre, estoy enfermo, no puedo ir a trabajar, disculpa”. Eso es lo que viene a ser un mensaje de mierda a un jefe, pero el sabe que no me puede decir nada.
Duermo unas horas con una sonrisa placida en mi cara y me levanto como un señor, recordando esos días de niño en que te quedabas en casa y no ibas al cole porque habas enfermado. Te compraban un comic y te ponían un lenguadito con limón para comer. Quedo para comer con Magari, con lo que eso supone. Magari es filosofa callejera, soñadora en sueño, eterna lunática (Def personal de lunático: que vive en su luna), bohemia de verdad, cantante impulsiva (como si le pides una ranchera...juega con todo). Le digo que su insultante personalidad me recuerda a dita Von Teese. Magari cuenta cantando, y canta contando. Ya la oiréis, al tiempo…
Quedar con Magari es hacerle trampas al destino porque, ni el destino ni yo decidimos, solo Magari decide. Llega tarde, como siempre, yo, mientras, espero bailando con mis pies el “Crazy” de Gnarles Barkely. Reservo en un restaurante que evidentemente dejamos tirado. Comemos argentino, muy rico. Y pronto empieza a retorcerme mis ideas. “nadie posee una personalidad propia” “el tiempo no existe como tal” (jodido Krishnamurti )… llevo mal la gente que por tomar mate con argentinos pillan su acento. Si se es castizo se es castizo siempre. Nada de boludos o visté pive!

Mi mente se desdobla, por un lado, las ideas sensatas de Magari, por otro un Yo que me dice “comprar regalos de reyes”. Lo que iba a ser un comemos de tres a cinco, se convierte en un comemos de tres a nueve. Seis horas con Magari son diez días con cualquier otra persona. Ahora se que los objetivos son absurdos, el amor (seres amorosos) es parte del camino y que…la grúa también se lleva motos.
Me despido, una mirada, un hasta pronto. Empiezan las prisas. Corriendo al centro, me auto animo con un vamos todo esta bajo control, pero la ultima vez que en mi vida algo estaba controlado, fue en parvulitos (me encanta esta palabra) cuando el babi protegía mi camisa. Pienso.
Pienso.
Las tiendas cierran tarde. Comprar, Comprar. Una lista en mi mente, sobrinin Pablo, sobrinin Diego, hermano, hermana, sitaka, mi madre, mi tía, mi abuelo, mi regalo, y el regalo para ******.
Me muevo contracorriente entre gente y más gente. Tengo un pequeño problema de claustrofobia que me quita el aire si hay mucha gente. Un objetivo, comprar juguetes de Pocoyo. Lugar, el maldito y puto Corte Ingles. Entrada: sección perfumes, mujer. Empieza la pesadilla. Tengo que llegar a la séptima planta y conseguir mi Pocoyo para mis sobrinos!. Salgo vivo del planeta Margartet Astor. Subo y llego. Busco, busco. Encuentro un pocoyo, el último. Una caja del tamaño de un coyote! Y veo que esta algo dañada. Con mi mirada busco otro idéntico y una mujer mayor, bajita, mal vestida, me dice tocándome el hombro:
“¿te lo vas a llevar, te lo vas a llevar?” (Para reproducir esa frase, tápate la nariz y dila).
Le digo:
“si señora, si, me lo voy a llevar”
pero sigo buscando otro con mi mirada a lo que la sórdida señora, me vuelve a decir:
“¿pero te lo vas a llevar o no?”.
Como el asesinato esta mal visto, huyo a la cola para envolver regalos (previo pago del puto Pocoyo de los huevos). La planta de juguetes del Corte ingles en Reyes es como Vietnam. Sin más. Igual!. Aviones colgados del techo, niños que corren y gritan y gente atrincherada detrás de montones de juguetes. Ya en la cola para envolver regalos, lo veo claro, va a haber problemas, el eterno y maldito problema de la “doble cola y una sola cajera”. Es decir puede darse ese peligroso caso de dos mujeres a la vez atacan a la chica que envuelve los regalos. Y así pasó. Se veía venir. Tensión, more tension, cruce de miradas y una ataca: “dissculpe sseñora, iba yo” (tono rintintin) a lo cual la otra señora contraataca, jugando sucio, muy sucio. Mira los regalos de la otra señora que tendrían un valor de no mas de 40 euros, mira los suyos (por lo menos 200 napos en juguetes) y dice “passe passe seeeñora, que usted lleva menos cosas”. ¡Eso no vale! ¡Que estamos en Navidad!.
Y por fin me toca. El corte ingles tiene una cosa curiosa, y es que siempre te da tiempo a pillarte por alguna dependienta. Y ahí estaba ella. Con su coleta, su sonrisa y su perfume (tengo la sospecha de que todas las dependientas del corte, se perfuman en la planta de perfumes, cada día uno). Sonriente, me dice:
“perdona si quieres envolver a ese pocoyo tienes que esperar a que me traigan el rollo grande de papel”.
Y por un momento pienso en contestar:
“¿te vienes a tomar un café a… Honolulu?”
pero en ese momento visualizo a mi sobrino gritandome :
"Pocoooooyoooo!"
Y salgo pitando. Evidentemente, estoy en el corte ingles y eso significa robar el objeto más absurdo que pueda (yo soy así). Esta vez, llavero con una puerta de Alcalá y rollo de papel de regalo. Me quedan ocho regalos y son las nueve y media. Salgo a Preciados, joder eso parece la salida del Bernabeu. Con el pocoyo gigante sobre mi hombro me muevo entre esa marea que, otra vez mas, va en dirección contraria. Misión dos, casa del libro, seis libros y tres regalos menos. Llego y entro, con el pocoyo gigante. Pregunto: “¿perdón, vidas de pi?” respuesta “agotado” Pregunto: ¿Pies de barro?” respuesta “agotado” pregunto “¿tienes algún puto libro tronco?” se marcha.
Voy a casa y dejo Pocoyo, por el camino, me ventilo todo tipo de regalos, calle fuencarral, ropa y más ropa, ropa crazy, y en un momento de éxtasis de demencia total te ves, en una tienda comprando un polo de color rosa a tu hermano y unas converse de cuero negro a tu abuelo de 93 años. De locos.

Consigo los libros en FNAC. No robéis en FNAC, te pillan fijo. Y recuerdo que mi tía siempre habla bien de Rocio Jurado (¡la mas grande!) y me digo, pues un par de discos de Rocío. El tipo más loco de la música comprando discos de la más grande. El ultimo disco que me compré fue uno de The Jam y otro creo recordar de The Animals, uno muy raro, y ahí estaba yo, decidiendo cual era el disco bueno de Rocio. En la cola para pagar, con mis dos discos de Rocío en la mano, escucho mi nombre. Dos veces. Me doy la vuelta y ahí está, la típica chica guapa de la universidad que nunca te saludaba y ahora va y lo hace. Decimos esas mierdas formales del tipo “eyyyy!” “vayaaaaa!” “anda!” “si eres tu!”
“que tal que tal!” y en esto que ella, sonriente baja la mirada y mira mis discos de Rocío Jurado la mas grande. Tu estas deseando que te pregunte “anda y esos Cd´s?” y decir que son para tu tia y todo aclarado. Pero no, no lo hace, no lo hace no, los mira y pone cara extraña del tipo “ah, que te mola Rocio, vale vale”. Pero pregúntame coño, pregúntame para quienes son. Si a mi los que me gustan son los Ramones.

Vuelvo a casa, con la tarjeta de crédito como el queso de un san Jacobo. Intento calcular cuanta pasta me he dejado y en mi mente sumo y sumo. Claro, el resultado me sale en euros, pero joder, soy español, todavía nos cuesta lo de los euros y las pesetas. Es como si un amigo te dice que se ha comprado un coche, y le preguntas que por cuanto. Si te dice cuatro kilos pues tu piensas “coño cuatro kilitos” pero si te dice 24000 euros, te quedas como si nada.

Me tiro a la cama. Descanso, ducha, dientes, cena, salir. Copas, rusos negros, medio chupito de Absenta, una discusión que demuestra mi grado de estupidez, y vuelta a casa. En mi portal, una botella brillante de RON precintada. Regalo para Salvatore Y Calypso. Dormir. Pensar (o mejor, pensar y dormir).

Pienso en toda esa gente comprando y comprando. ¿nos hace felices eso? Puede ser que si, tal vez una felicidad pasajera, superflua. Pero yo me lo he pasado pipa con mi sobrinin y su pocoyo. Esa es la parte más amable de todo esto. Niños que disfrutan y mayores que se sienten felices viendo eso. Porque si lo piensas, al final, tu no puedes evitar una guerra o acabar con el hambre en África, o hacer que los niños no trabajen con cinco años en Colombia. A tu alcance esta hacer feliz a un niño, un hermano o un amigo. Sencillo.

Vivimos completamente engañados. Pero eso, ya es…otra historia.


Me quedo con mi sobrino de menos de dos años y sus palmas como loco. Que no se porque, me saco mi lado mas ñami. Y con una llamada inesperada al telefono, que me hizo mucha ilusion, de una persona que me regalo esta cancion hace tiempo:


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